
Juntos haremos historia: el compromiso de Rotary con la erradicación de la polio
Hay causas que trascienden los calendarios y los cambios de administración. La erradicación de la poliomielitis es una de ellas. Para Rotary, el objetivo de construir un mundo libre de esta enfermedad continúa siendo una responsabilidad colectiva que requiere constancia, participación y capacidad para convertir la voluntad de ayudar en acciones concretas.
Con el inicio del ciclo 2026-2027, la Zona 25A enfrenta un nuevo periodo de trabajo. Integrada por 14 distritos distribuidos en 11 países, la zona tiene ante sí el reto de mantener la atención sobre una enfermedad que, aunque ha reducido considerablemente su presencia a nivel mundial, todavía representa una amenaza mientras exista la posibilidad de transmisión.
Sonia Uribe López, coordinadora de End Polio Now para la Zona 25A, plantea que este esfuerzo no debe entenderse como una responsabilidad exclusiva de quienes participan directamente en los programas relacionados con la poliomielitis. Por el contrario, la causa requiere la participación de toda la familia rotaria.
Una causa que necesita participación
La lucha contra la polio implica mucho más que recordar la existencia de la enfermedad. También significa informar, sensibilizar y mantener presente la importancia de la prevención.
En este sentido, uno de los principales desafíos para Rotary consiste en fortalecer la participación de sus integrantes y de la sociedad. El objetivo es que el compromiso no permanezca únicamente en el discurso, sino que se traduzca en apoyo a los programas de vacunación, donaciones y acciones que permitan ampliar el alcance de los esfuerzos de erradicación.
Esta visión parte de una idea sencilla: cuando una persona decide contribuir, su participación puede integrarse a un esfuerzo mucho mayor.
Del compromiso a la acción
La colaboración entre organizaciones ha sido fundamental para avanzar en la lucha contra la poliomielitis. La alianza de Rotary con la Fundación Bill & Melinda Gates representa un ejemplo de cómo la cooperación puede ampliar el impacto de las iniciativas destinadas a combatir esta enfermedad.
Sin embargo, el reto también está dentro de las propias comunidades. Sensibilizar a los ciudadanos, fortalecer una cultura de donación y facilitar el acceso a las acciones de prevención son tareas que permiten que una causa internacional tenga una expresión concreta en la vida cotidiana.
Por eso, el nuevo ciclo representa más que el comienzo de un periodo administrativo. Es una oportunidad para renovar la responsabilidad que Rotary ha asumido durante décadas.
El futuro también se construye desde la prevención
La poliomielitis puede dejar consecuencias permanentes en quienes la padecen. Prevenir nuevos casos significa, por tanto, evitar que más niños tengan que enfrentar una enfermedad que puede afectar su desarrollo y su futuro.
La meta final es clara: alcanzar un mundo en el que la polio deje de representar una amenaza.
Llegar a ese punto requiere perseverancia. También exige recordar que detrás de cada cifra existe una persona y que detrás de cada esfuerzo de prevención existe la posibilidad de proteger una vida.
La historia que Rotary busca escribir no termina con la eliminación de una enfermedad. Se relaciona también con la capacidad de una comunidad internacional para mantenerse unida frente a un objetivo común.
El ciclo 2026-2027 abre así una nueva etapa de trabajo para la Zona 25A. El desafío permanece, pero también permanece la oportunidad de avanzar.
Porque un mundo libre de polio no será únicamente el resultado de una gran acción, sino de millones de decisiones tomadas a favor de la prevención, la solidaridad y el futuro de los niños.